"Buscar en grupo siempre es mejor que enredarse solo"

SER ARTISTA HOY

Gastón Santos: Ser un artista es tener el talento de poder realizar una creación, en general improductiva y artesanal que pueda transformar a otro al que nunca se le hubiera ocurrido que podía existir algo transformador en eso que el artista creó.

Milva Leonardi: Ser artista hoy es levantarse temprano para ir a un trabajo que nos permite pagar algunas de las necesidades básicas como comer o la vivienda, saltar de ensayo a ensayo, dar un abrazo a un compañero, correr a comprar cosas, armarse un vestuario, pelear con un colega, malentenderse, tomarse el subte, comerse una banana por la calle, pedir una bici, hablar con los otros, combinar horarios como una araña que arma su telar, pasar por situaciones de tensión burocrática , explicar, dar explicaciones, tomarse un cafecito, intentar que estén contentos, abstraerse, armar redes de contención emocional, amar profundamente lo que se hace, conseguir una sala, conseguir dinero para la sala, volver al trabajo que deja que paguemos la obra social, emocionarse con los compañeros, reírse,  charlar con el iluminador, pedir  fiado, volver a casa y seguir pensando día a día en el dualismo de estar acá.

GS: Hoy es más difícil ser artista porque creemos que las cosas que se hacen deben ser productivas, está casi todo inventado y hay una tendencia a que todo se haga con facilidad y para ello se inventan maquinas que realizan la mayoría de las cosas.  No me sirve tomar partido con respecto a las nuevas tecnologías pero para seguir haciendo metáfora no necesitamos tanta maquina que haga cosas por nosotros. 

ML: ¿Cómo  elegiste tu búsqueda/orientación?

GS: Siempre encontré en el teatro un espacio de aceptación y libertad.  Desde que comencé, en la pre adolescencia (aunque ya de chico me disfrazaba en casa y actuaba en los actos de la escuela) y hasta ahora. Claro que cuando te vas “profesionalizando” todo se enajena, la libertad no es tanta, aparecen otras exigencias y comienza la negociación, mejor dicho empezas a hacer cosas que no te gustan tanto, pero te sirven para hacer otras, o como escalera para llegar a  otros lugares que si te interesan o crees que te interesan. Pero salta la ficha y un día te preguntás ¿Por qué ya no es como antes? Bueno, digamos que en este preciso momento mi búsqueda está en recuperar aquello primitivo, entonces un día llegás a un ensayo y no te querés ir más y amas a tus compañeros y esperas que llegue ese día y querés más y sos arrastrado por eso que te arrastraba hace mucho.  Siempre hay algo de sublimación en la actividad y eso es bastante adictivo, es lo que te hace querer más. Después ves desde que rol podes jugar, si como escritor, actor, director o todas como ahora. Mi búsqueda se orienta hoy hacia lo que me hace estar bien, y sentirme vivo. Mi poética, mi identidad está supeditada a lo arbitrario de las ganas de hacer algo. ¿Vos?

ML: Empecé a bailar a los 4 años, me llevaban a danzas españolas, (la rumberita). A los 15 años viajaba de Cañada de Gómez a Rosario para tomar clases, a los 17 empecé el profesorado de danzas y a los 18 vine a Bs As a estudiar danza porque quería bailar. Bailar mucho, bailar menos y detenerse a pensar más, entrenar mucho, lesionarse, escribir, leer;  la búsqueda tiene distintas formas y acciones para mi. Buscar en grupo y entenderse, desentenderse, amarse y odiarse. Las mejores búsquedas son grupales, por más que lleve más tiempo y esfuerzo. Encontrarse con que buscar en grupo siempre es mejor que enredarse solo.

GS: ¿Para qué haces obras? (como intérprete  o director/a) y ¿Qué te dan ganas de mostrar en ellas?

ML: Hago obras para poder hacerme entender mejor que hablando o escribiendo, para ponerme ahí adelante en carne viva, para emocionar y emocionarme, para que nos pasen cosas con un individuo que no conocemos, para generar ese momento de intimidad extremo y de exposición absoluta, hago obras para explorar las profundidades de las relaciones entre los grupos, hago obras para no delinquir, para resolver, para ser un poco más sincera.

GS: Más allá de pensar en hacer cosas por algún motivo, algo así como crear a cambio de… es una pregunta que no me puedo responder con exactitud. Sin embargo creo que lo hago para seguir alimentando la pregunta, poner la creación en términos interrogativos me funciona, me habilita. Supongo que tiene que ver con el deseo, que siempre es misterioso y no tiene claro los bordes. Las hago porque quiero que a mí, y a los demás, nos pasen cosas. Quiero sentirme valiente, que tengo coraje y a pesar de todo me la banco, exponer frente a los demás tiene algo de eso y también necesito comunicarme con los demás porque en la vida cotidiana hay cada vez menos espacio para eso. El teatro es un buen medio. Amparados por la ficción podemos hacernos pasar por otro, pero más que nada podemos ser quien realmente somos y poner en juego los monstruos que tenemos adentro. Me importa salir de lo que ya sabemos para saltar a vacio de lo que no sabemos, no en la relación conocimiento/ignorancia, sino poner en funcionamiento las zonas que evitamos, las vulnerables, las que son feas,  que angustian pero que son las que necesitamos atravesar para sanar aunque terminemos en la lona. Eso responde, en parte, la segunda pregunta. Evidentemente quiero “mostrar” lo que a simple vista no se ve, los errores que tratamos de ocultar en la vida real para que nos quieran. Pienso en el teatro no de los buenos actores y dramaturgos, sino en el de los humanos fallidos que asumimos estar sedientos de amor y aceptación y que en esa práctica escénica basta con que al que la ve le pase algo diferente a lo que le pasa en la vida de todos los días para que tenga sentido.

Milva Leonardi es performer y actriz; también se formó en Composición coreográfica en la UNA.  Tiene experiencia en obras como performer y actriz. Milva Leonardi junto a Brenda Carlini, Agustina Fitzsimons y Marta Salinas participó en la Bienal Arte Joven 2013 con la obra Moralamoralinmoral, con la cual obtuvieron el acompañamiento y financiamiento por parte de la Bienal para el desarrollo del proyecto. En la Bienal Arte Joven 2015-2015 participó como intérprete titular en la reposición de la obra “Todos Contentos” de la compañía El Descueve.
 

Gastón Santos es actor, docente y Lic. en Arte Dramático. Se formó en la USAL y con varios maestros, entre otros con Beatriz Spelzini, Lorena Vega, Jorge Eines, y Ciro Zorzoli. Como intérprete, actuó en teatro, y cine. Como director, presentó varias obras. Participó en la Bienal Arte Joven 2015-2016 con la obra “Pizarniketas Polígrafas“, con la cual obtuvo el acompañamiento y financiamiento por parte de la Bienal para el desarrollo del proyecto.

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