Un círculo perfecto.

Azul arma un círculo perfecto con 34 sillas.

Azul y las sillas esperan a Diana y a los bienalistas.

 

Llega, llegan, llegamos.

Comienza el entrenamiento para artistas de Diana Aisenberg.

 

Diana cuida su voz y usa micrófono.

Los artistas ubican su obra en mesas y paredes.

 

Diana deja a un lado el micrófono.

Los artistas dejan escrito una pregunta y un regalo a cada lado de las obras.

Se regalan flores, atardeceres, canciones y dispositivos ópticos.

Óleos y acrílicos,

un churrasco,

una gillette.

 

Preguntan para decir.

Su pregunta no molesta.

 

–¿Cuántas veces puede pensarse algo?

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